Publicado: 25 de Febrero de 2018

Para pasar de una comida a otra es clave que se realice de forma gradual, y así la mascota acepte esta variación; de lo contrario, podría presentar problemas de comportamiento y de salud, y es que podría llegar a dejar de comer.
Cambiar el pienso de nuestros canes es algo bastante sencillo que por distintos motivos debemos hacer periódicamente. Ya sea por razones de salud, alimenticias o de variar su comida, se debe seguir un procedimiento.

Las variedades de pienso
El pienso es el alimento especial para mascotas, que viene en distintas presentaciones y sabores que se amoldan a todas las personalidades de los animales. El alimento también se divide en etapas para una mejor ingesta nutricional.   
Cada cierto tiempo se debe cambiar para evitar agobiar al animal del sabor o para que sea acorde a la ingesta de su edad, bien sea de cachorro a adulto o de adulto a senior.
El proceso puede ser bastante sencillo o tedioso, cuestión que depende mucho de la personalidad de nuestra mascota. A nuestro compañero podría gustarle o no determinada marca de pienso, y en caso de no gustarle, como protesta, podría incluso no comer.
Es por esto que muchos entrenadores primerizos tienen problemas a la hora de realizar este cambio. 
Pero no desesperéis, porque os ofrecemos el mejor aviso para que este cambio se realice sin problemas y de forma adecuada.
La forma de cambiar el pienso
El proceso es muy sencillo y puede durar, de ser necesario, entre una a dos semanas. La técnica consiste en mezclar poco a poco el pienso actual con el nuevo, para acostumbrarle al sabor incorporado.
Los primeros dos días debemos hacer una mezcla que esté entre el 25% de pienso nuevo en conjunto con el actual.
Tercer y cuarto día se debe tener un porcentaje del 50% de ambos piensos.
Quinto y sexto día debe ser un porcentaje de 75% de pienso nuevo y solo un 25% de pienso anterior.
A partir del séptimo día ya debería ser un 100% de pienso nuevo en su plato.
¿Por qué se debe hacer así?:
El metabolismo de cada perro es distinto, por lo que para evitar que reaccione de manera equivocada o que un ingrediente no le haga daño, se aplica poco a poco. Esto se hace también para que el can vaya agarrando el gusto al sabor nuevo y no se queje o al menos no tantas veces al ponerle el pienso nuevo.
En el caso de los piensos recetados, la idea a seguir es la misma; acostumbrar a la mascota al sabor y a que sepa que se está agregando un ingrediente extra a su comida diaria, si vuestro perro presenta alguna reacción adversa, como irritación o diarrea, debéis consultar con el veterinario inmediatamente. Es muy probable que algún ingrediente del pienso nuevo le esté haciendo daño a tu mascota. 
De igual forma, no es recomendable bajar la calidad del pienso; la comida más barata suele estar procesada en conjunto con proteína vegetal, que suele ser dañina para el tracto digestivo de los canes. Además, la calidad y sabor podría ser muy distintas a la de su comida actual, cosa que a tu perro nada le gustará.
Ten en cuenta además:
El pienso es un alimento que usualmente es seco en su presentación, por lo que vuestro compañero podría estar sediento a medida que come. Recuerda tener su recipiente de agua cerca de su comida para que no se atragante.
Si estás haciendo una transición de comida orgánica a pienso, el proceso es casi el mismo. Lo ideal es mojar un poco el pienso antes de dárselo, ya que simula un poco la textura de la comida orgánica.